La catarata es la pérdida de transparencia del cristalino, la lente natural del ojo que se encuentra detrás de la pupila. A través de esta lente pasan los rayos de luz hasta la retina, dónde se forman las imágenes.
Por ello, cuando el cristalino pierde transparencia e impide el paso nítido de la luz a la retina, el paciente sufre una pérdida progresiva de la visión provocando lo que se conoce como catarata.
Los síntomas de la catarata consisten en una pérdida visual lenta y progresiva, que sucede habitualmente durante meses o años y afecta a uno o ambos ojos. Entre los síntomas más comunes encontramos, por tanto:
- Visión nublada o borrosa
- Disminución en la percepción de los colores.
- Deslumbramientos, sobre todo por la noche. Los faros de los coches, las lámparas o la luz del sol.
- Visión de destellos alrededor de las luces
- Visión doble


